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VENTAJAS DE INSTALAR UN SUELO RADIANTE EN TU CASA

VENTAJAS DE INSTALAR UN SUELO RADIANTE EN TU CASA

¿Quieres saberlo todo acerca del suelo radiante?

¿Quieres conocer cuáles son las principales ventajas y beneficios que obtendrás si montas en tu casa un suelo radiante?

Pues sigue leyendo porque en este artículo vas a descubrir los motivos por los que te conviene instalar este tipo de calefacción


El suelo radiante es mucho más antiguo de lo que tú piensas

En el siglo I a. de C., el ingeniero romano Cayo Sergio Orata inventó un sistema de calefacción denominado hipocausto. 

El sistema se volvió muy popular no solo para calentar el agua de las termas a las que eran tan aficionados los romanos, sino también como medio para caldear las mansiones y palacios de los patricios. 

En España puedes contemplar in situ un antiguo hipocausto en la villa romana de La Olmeda, en la provincia de Palencia.

Se trata de una casa de campo —conservada en bastante buen estado— que perteneció a unos comerciantes de caballos muy pudientes. 

Y tiene la particularidad de que se encuentra situada en una zona en la que los inviernos son muy crudos. Por ese motivo, la necesidad de calentar las lujosas estancias era vital. 

La calefacción por hipocausto se basaba en un horno exterior conectado a unas canalizaciones dispuestas debajo del suelo (decorado con ricos mosaicos). 

El calor generado por la combustión se distribuía por los conductos y llegaba a todas las estancias para aumentar la temperatura de las mismas.

Este tipo de calefacción era muy eficiente para la época. 

De hecho, se siguió usando durante siglos en muchos pueblos de ambas mesetas con el nombre de “gloria”. 

Y actualmente se continúa utilizando —aunque mucho más perfeccionado— con el nombre de suelo radiante. 


Qué es el suelo radiante

Los sistemas de suelo radiante utilizan el pavimento como emisor de calor. 

Esto quiere decir que es el suelo —y no los radiadores— el que emite el calor que debe caldear la estancia. 

La lógica de funcionamiento se basa en la transferencia de calor provocada por la diferencia de temperatura entre la fuente emisora y el ambiente

Además, cuando se aumenta la superficie emisora, se puede reducir la temperatura del emisor para conseguir los mismos efectos (los sistemas actuales pueden calentar una casa en un rango que oscila entre los 28ºC y los 48ºC).

Esto genera dos beneficios directos: 

  1. Hace falta menos energía para calentar la casa: como no hay que calentar el agua tanto como en otros sistemas de calefacción, no se produce un consumo energético tan elevado. 
  2. Sirve para refrescar la casa en verano: el sistema se basa en el intercambio térmico. Por ese motivo, cuando el emisor está a una temperatura más baja que la del ambiente, se produce una sensación de frescor.   


Cómo funciona el suelo radiante

El suelo radiante es un sistema de calefacción formado por una red de tuberías de plástico EVOH (un material plástico caracterizado por su menor permeabilidad al oxígeno, lo cual asegura una mayor vida útil). . 

Estos conductos se instalan sobre un material aislante cuya función es evitar las pérdidas de calor hacia la planta inferior. 

El agua caliente circula por la red de tuberías. Y para aumentar la superficie emisora, los tubos se disponen en paralelo a una distancia lo más corta posible entre ellos (de 6 a 15 centímetros). 

Cuanto más pegadas vayan las tuberías, más aumenta la superficie emisora. De esa forma, no será necesario calentar tanto el agua para obtener la misma temperatura ambiental. 

Los distintos circuitos de tuberías empiezan y terminan en una caja de colectores —encargada de regular el caudal de agua—, gracias a la cual se puede controlar individualmente la temperatura de cada estancia. 

Una vez que se han instalado las tuberías, se recubren con una fina capa de mortero nivelante. 

Y cuando el mortero ha fraguado correctamente, se coloca el material de cubrimiento, que habitualmente es de gres o de parqué. 

Sin embargo, en Activa Soluciones Energéticas te recomendamos que utilices gres para el suelo, puesto que se trata del sistema que te proporcionará la máxima eficiencia energética.  


Principales ventajas del suelo radiante

Este sistema de calefacción se está haciendo cada vez más popular en nuestro país. 

Los motivos de este éxito son sencillos de entender, ya que las ventajas del suelo radiante son insuperables: 

  • Ahorro energético: el suelo radiante funciona con una temperatura de impulsión más baja que en otros sistemas como los radiadores tradicionales. Mientras que el agua debe llegar a los radiadores convencionales a 70ºC, para conseguir la misma temperatura con calefacción por suelo radiante es suficiente con que esté entre 35ºC y 45ºC. Debido a esto, no es necesario gastar tanta energía para obtener la misma temperatura (el ahorro energético está entre el 10% y el 20%). 
  • Distribuye mejor la temperatura en una estancia: apenas se produce movimiento de aire, ya que la diferencia entre la temperatura del emisor y del ambiente no es muy amplia. Además, como el circuito de tuberías cubre una amplia superficie, el calor se distribuye mejor y hay una menor estratificación térmica del aire (los radiadores suelen calentar más las partes superiores del cuerpo, mientras que la zona de los pies se queda fría). Esto implica que también es perfecto para casas con techos altos. 
  • Mejora la estética de la casa: uno de los elementos más feos de un hogar son los radiadores. Pero como los tubos del suelo radiante van soterrados debajo del suelo, no hay nada visible que rompa la estética de la casa. Y tampoco se ven los colectores hidráulicos, que van ocultos en armarios empotrados. 
  • Permite el uso de energías renovables: funciona especialmente bien con equipos que emplean energías renovables, como en el caso de la aerotermia. El sistema, además, se puede optimizar al máximo cuando se combina con placas solares fotovoltaicas.  
  • Es más saludable: el calor se reparte mejor por toda la casa, lo cual aumenta el confort. Como no genera corrientes de aire, hay menos polvo, el ambiente está menos reseco y aparecen menos ácaros (debido al bajo nivel de humedad). 


Suelo radiante – refrescante

Una de las aplicaciones menos conocidas del suelo radiante es la capacidad que tiene de refrescar el ambiente cuando el calor aprieta. 

Para ello, en verano se impulsa el agua hacia los circuitos de tuberías a una temperatura aproximada de 14ºC (en función de las necesidades de la vivienda). . 

Como la casa puede estar a unos 30ºC o 35ºC, el sistema absorbe el calor ambiental para provocar una agradable sensación de frescor, sin necesidad de usar aparatos de aire acondicionado.

De hecho, se nota un frescor muy similar al que se percibe en verano al entrar a una catedral o a una cueva.

Tras leer este post, seguro que estás pensando en el suelo radiante como una alternativa que cobra cada vez más fuerza a la hora de climatizar tu casa. 

Pues no esperes más y contacta con nuestro departamento comercial, que te informará con más precisión sobre este sistema de calefacción.   

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